"A veces pienso que lógica y sentimiento son los dos recursos que tenemos los seres vivos para conseguir la finalidad de cada uno, y lo que importa ni es la razón ni el sentimiento ni las dos, tan sólo esa finalidad a la que hay que llegar para SER, porque si algo nos incomoda mucho es NO SER.
Como es natural, la finalidad manda en razón y sentimiento, y, como somos muchos los seres vivos los que nos repercutimos inevitablemente, me da la impresión de que las finalidades deben ser la misma, solo que cada uno debe conseguirla en sí mismo, y esto, puede conducir a situaciones muy malas.
Bueno, centrándome, creo que ya va siendo hora de que, TODOS, tomemos conciencia de esa finalidad común a los seres vivos, pues es tan importante como para requerir de esas dos poderosísimas herramientas (sentimiento y razón) para que cada ser vivo, desde su fuero interno pueda decir, según su lenguaje interior, SOY y, respetándonos mutuamente en ese afán innato común, se despliegue en nuestras mentes y corazones la alianza entre sentimientos y pensamientos para que TODOS podamos IGUALMENTE SER.
Si este papel se lo dejamos a empresarios, políticos o ideólogos, lo único que conseguiremos es que nos distraigan con cualquier otra necesidad vital y, como un bulto que ahora ponen en un sitio y mañana en otro, seremos tratados, cuando, en realidad somos conscientes de que la persona forma parte de una idea muy superior a semejante manipulación y, la fuerza de esta idea, reside en cada uno, para, desde este concepto de individualidad, juntarse con otras y avanzar en el verdadero camino de la PERSONA."
Si creo en algo, es en ésto.
domingo, 11 de enero de 2015
martes, 30 de diciembre de 2014
BENDITA MODERNIDAD QUE TODO LO ACLARA
Benditos los tiempos cuando la palabra NO era NO y la palabra SÍ significaba haber llegado a todo el mundo y haber superado todas las dificultades. Me refiero a que en la historia de la literatura han habido momentos en los que la facilidad de publicación era casi imposible, y sencillamente de comprender sus motivos. Pero estamos en otro tiempo, como el presente, en el que es sencillo de conseguir publicar por cualquiera, y casi imposible de comprender el poco alcance conseguido.
● Un autor, para que su obra esté protegida, sólo precisa de la Inscripción en el RPI (Registro de la Propiedad Intelectual) de cada una de sus obras.
● Un libro sólo necesita de la inscripción en el depósito legal y unas copias que deberás entregar para que sean repartidas a las bibliotecas, nada más, lo demás... no es arte.
● El arte se exhibe en los museos, y los libros en un museo concreto: Las Bibliotecas.
Un saludo.
obdobd@gmail.com

David Botía Ordaz (también utiliza el seudónimo OBD), nacido en Murcia en 1967, inicia su andadura literaria de la mano de la Asociación de Escritores del Casino de Murcia, donde participa activamente en las publicaciones de la misma, promoviéndola por el incipiente y desconocido Internet. Pronto se reúne con personas interesadas en la poesía y crea un grupo representado por la palabra Tertuliemos, del que nacieron dos publicaciones colaborativas y auto-editadas con los títulos Tertuliemos I y Café con Versos - Tertuliemos II.
Posteriormente se involucra en el nacimiento de la Asociación de Escritores de la Región Murciana (AERMU). En la actualidad ha participado en aquellos eventos para los que ha sido solicitado, bien como invitado, bien como presentador.
La bibliografía completa se puede revisar en su página: http://www.obdnet.com/Sobre%20mi
Publicado en: http://notasrevistacultural.blogspot.com.es/2014/12/bendita-modernidad-que-todo-lo-aclara.html
Gracias ROSA CAMPOS GÓMEZ
Hoy, después de los correspondientes batacazos, sabemos que no solo es cuestión de publicar sino de llegar a esos canales de distribución que te permitan entrar en un mundo de reconocimiento más o menos "amplio", y te quedas con la tentación de aceptar que ya no es necesario que sea todo el público en el que pensabas al principio a quien vas dirigido principalmente , en fin, hasta ves como favorable o deseable la posibilidad de que "si te dicen" dónde dirigir tus pasos, podrías conseguir ingresar en "algún" selecto grupo pues, como que así ... y, en fin…
Tan solo habrás tenido que "madurar" y caer en la cuenta de que tus iniciales ilusiones, y poco iluminados pasos, te estaban conduciendo a la idea de que "las cosas son así".
¿Será posible que esta idea sea fija en el mundo y en el transcurso de los tiempos?
Me da la impresión de que sí, el momento histórico te acerca o te aleja según las facilidades con las que cuentan las herramientas necesarias para fijarse en ti, pero esto es porque antes dependías de otros para “ser tú”, o “ser alguien siendo tú como escritor”.
Hay palabras como calidad, oportunidad, comparación, cultura, élite, fama, reconocimiento, plagio, etc., que siempre han causado verdadero revuelo en el mundo del arte en general, y también palabras como subasta, venta, beneficio, rentabilidad, costes, entretenimiento, etc., todas tan frecuentes entre los potentados aburridos o verdaderos amantes del coleccionismo del ego a través del dinero, poder o fama social.
Quizá, desde la primera palabra escrita hasta hoy, aquella que se pueda mostrar y permanecer en el tiempo es la que todo escritor quiere, es como un escultor que intentara hacer una escultura que ante las agresiones de los elementos universales permaneciera más allá de las generaciones venideras, o como el músico que pretende que las notas musicales genialmente mezcladas para formar esa pieza musical sea transmitida más allá del presente, o el pintor con la pintura… en fin, frágil es la palabra pero qué importante es, pues en ella se basa todo arte, y, si uno no se contempla en sus figuraciones imaginativas personales como algo permanente… ¿qué merecería la pena que permaneciera?
Cierto es que la obra que te deja callado, cuando sea de admiración, es la que permanecerá en el subconsciente y aquella que te calla para echar el vómito en la esquina más cercana, también podría ser contemplado aquí, pues ambas tienen el mismo poder, permanecer mediante un shock emocional para agitarte en tus entrañas, lo comprendas o no, lo aceptes o no.
¿Verdad que estas cosas se recuerdan?
Pues nada, que los escritores, nos empeñamos en creer que somos tan geniales y tan "arte" que cuando ponemos los pies en el terreno habitual de la sociedad debemos hacer un acto de humildad y comprender hasta qué punto estamos dispuestos a ceder al favor de nuestro "estrellato", pues uno deja de ser lo que era para entrar en una dimensión dominada por esas empresas que tienen que ganar dinero con cada "objeto = autor" y que, dicho sea de paso, tan legítimo es como negocio, pues lo es para ellos y... las ves como tus deseadas herramientas necesarias.
Fama, gloria, reconocimiento…. todo ello debe de ir sucediéndose poco a poco, de la mano de personas amigas que te introducen en tal o cual ambiente, asociación, revista, libro de varios autores o…, y sería el máximo, si alguna editorial se interesa por ti, arrogante escritor que cuando escribes te crees Dios y te ocultas del mundo.
Lo más habitual es echar mano de las facilidades actuales de autoedición y concursos para "abrirse camino" en este ilusionante mundo de las aspiraciones en el arte, ¿o se debería decir de las económicas conspiraciones contra el arte? La autoedición es el medio más recurrente por el cual el autor se hace a sí mismo ya que "se" lo hace todo, incluso la distribución pues va casa por casa o de amigos en amigos, o en presentaciones de la mano de tal o cual facilidad… la cosa es que esto no genera más que un balance entre ingresos y gastos donde el dinero no es lo único cuantificable, y uno/a se termina por dar cuenta de que hasta que alguna editorial se fije en ti no conseguirás quitarte cierta pesada carga para la que, normalmente, no estás hecho.
Todo este proceso no está de más, pues, cuanto mejor aprendas cómo funciona éste mundo, más preparado estarás para afrontar el camino que has elegido, el de ser autor de escritos, como ESCRITOR, y, si puede ser, "Reconocido".
Inicias, entonces, el camino de las redes sociales, los blogs, las páginas webs, intentas que te saquen en los diarios, las televisiones locales son un buen punto de encuentro, así como las radios de carácter minimalista, que están sedientas de llenar sus espacios con noticias importantes, tanto como la tuya, te abren las puertas, haces entrevistas, te promocionas con su necesidad, algunas fotos que colocar en las redes sociales y el blog…. en fin, incluso, intentas salir de tus límites regionales de alguna manera para ser más conocido y…
Ves tu vida dedicada a ser profesional de tu imagen y tu pasión para ser constantemente RECONOCIDO, y me pregunto, ¿quién dice qué es arte y que no? ¿Quién dice SÍ o NO, hoy?
No nos engañemos, arte somos todos, tenemos todos y todos somos capaces de ser genios pero, para serlo, y más para vivir de ello, te tienen que señalar y eso lo hacen las editoriales, quienes se dejan influenciar por sus tendencias que serán de origen ideológico, político, universitario, económico, social, etc., así que…
Si el tiempo que vivimos nos enseña algo es que arriba está quien está y por méritos propios, lo cual es un reconocimiento a todos sus siempre meritorios esfuerzos, pero los que no estamos arriba tenemos la fuerza mayor, ésta se llama altruismo y nos convierte en el mayor de los contrapoderes del mundo, pues, lo que se da sólo beneficia al que lo recibe, y tu arte tendrá el mejor de los recibimientos, la sonrisa del regalo, que, afín de cuentas, es lo que satisface al ego y nadie te engaña.
Si alguna de las editoriales se diera cuenta, vería que su reinado es endeble, pues, ¡¡ya está bien de engaños al portador del arte!!, que se den cuenta de que sólo buscamos esa sonrisa y un cierto reconocimiento.
Gracias al momento presente, mi actitud actual es la de regalar mi "arte" a quien quiera y me aparto de cualquier iniciativa que pretenda lucrarse conmigo, ya que ellas no son las dueñas del arte.
¿Te atreves?
Nota:
● Un autor, para que su obra esté protegida, sólo precisa de la Inscripción en el RPI (Registro de la Propiedad Intelectual) de cada una de sus obras.
● Un libro sólo necesita de la inscripción en el depósito legal y unas copias que deberás entregar para que sean repartidas a las bibliotecas, nada más, lo demás... no es arte.
● El arte se exhibe en los museos, y los libros en un museo concreto: Las Bibliotecas.
Un saludo.
obdobd@gmail.com

David Botía Ordaz (también utiliza el seudónimo OBD), nacido en Murcia en 1967, inicia su andadura literaria de la mano de la Asociación de Escritores del Casino de Murcia, donde participa activamente en las publicaciones de la misma, promoviéndola por el incipiente y desconocido Internet. Pronto se reúne con personas interesadas en la poesía y crea un grupo representado por la palabra Tertuliemos, del que nacieron dos publicaciones colaborativas y auto-editadas con los títulos Tertuliemos I y Café con Versos - Tertuliemos II.
Posteriormente se involucra en el nacimiento de la Asociación de Escritores de la Región Murciana (AERMU). En la actualidad ha participado en aquellos eventos para los que ha sido solicitado, bien como invitado, bien como presentador.
La bibliografía completa se puede revisar en su página: http://www.obdnet.com/Sobre%20mi
Publicado en: http://notasrevistacultural.blogspot.com.es/2014/12/bendita-modernidad-que-todo-lo-aclara.html
Gracias ROSA CAMPOS GÓMEZ
viernes, 5 de abril de 2013
¿Realidad?
Realidad, puñetera palabra que nos lleva a todos de cabeza.

Quizá sea aquello que suceda en un espacio temporal, y nada más.
Quizá no tenga que ver más que con la posible repercusión entre el entorno y una sola persona.
¿Realidad?, pues todo aquello que repercuta en beneficio o perjuicio propio.
Realidad, es única y como tal será inalcanzable, pues, tantas cosas afectan en cada momento que, ya será bastante con controlar algunos de los factores. Así, la realidad, habrá que contemplarlo como ese conjunto de factores que nos benefician o perjudican, y como tales, algunos, son conseguibles mediante la voluntad y otros, sencillamente, son producto de la sorpresa, en lo que llamamos suerte (buena o mala).
Aire es realidad comida, palabra, luz, calor, todo es el contexto, lo que nos repercute, y, serán soportados satisfactoriamente si adoptamos algunas medidas para que aquello sea beneficioso.
El aire, se produce a tu alrededor, pero también en tus antípodas, y no puedes decir que tu aire no sea consecuencia de aquel, y viceversa, más bien, porque se da uno también se da el otro, aunque tu solo notas el que choca contigo, quizá puedas resguardarte del tuyo, pero no puedes hacer nada con el otro, ya que no lo sientes, aunque si serás capaz de comunicarle a tu amistad, que se encuentra charlardo contigo por estos medios modernos, sobre qué es lo que puede hacer, como si de ti se tratara, es decir, eres capaz de ponerte en su lugar, aunque nunca fuera a ocurrir, para adoptar medidas beneficiosas, como si fueran para ti.
Entonces, sentir es la realidad y en la medida que tu sentir sea más amplio o menos, mayor o menor es tu realidad.
La palabra, oral o escrita, tienen su repercusión mas allá de las fronteras físicas, gracias a los adelantos tecnológicos, llegan a donde, quizá, nunca puedas llegar físicamente, y también, los receptores de esas palabras sentirán el aire que llevan y, al recibir su mensaje, sentirán. Gracias a ello, la realidad pasa de ser ese espacio físico-temporal de lo inmediatamente repercutible a ese otro espacio físico-temporal ampliado que también repercute en el sentir.
No obstante, quien siente tiende a actuar según ese sentimiento. Si insultas a un transeúnte que pasa a tu lado, éste te mostrará su enojo y, quizá, la cuestión física hará acto de presencia. Si insultas a una persona por teléfono o por Internet, ésta también actuará según ese sentir que le produzca el insulto, quizá al no existir la cercanía física, se produzca una situación de intolerancia hacia esa agresión verbal o textual, pero, en todos los casos, el sentir produce unas acciones.
Estas acciones, son las que consideramos son las correctas, no necesariamente las que sean las mejores por su bondad, sino aquellas que puedan traer como consecuencia algo favorable para uno. En los ejemplos, tanto el que insulta como el insultado, actúan según su propio criterio pero tras esa acción buscan algo para ellos, otra cosa distinta es pensar si el fin justifica los medios, bondades o maldades, casualidades, situaciones fortuitas, etc., eso es otra conversación. Digo lo de insultar porque esto parece que se verá mas claro, pues, no estamos acostumbrados a reaccionar instintivamente ante un abrazo, un beso u otras acciones positivas, pues están demasiado controladas por los prejuicios sociales.
Dicho esto, el sentir genera acciones y las acciones buscan aportaciones a la realidad en relación al beneficio propio, así pues, esa realidad que uno lleva dentro le genera toda una serie de expectativas imaginativas que le hacen desearlas, y este deseo, promueve ese sentir que se “buscará las mañas” para hacer realidad al deseo en alguna medida, aunque siempre se espera sea lo más amplia posible.
Ahora puedo decir que el aire que se produce en tus antípodas genera el aire que te repercute, pues uno es deseo y el otro es la acción proveniente de ello. Y, al revés, tu eres el aire que generará en tus antípodas ciertos efectos.
Estos efectos nos darán información sobre lo cubierto que está ese deseo, y en la medida en la que lo estimemos suficiente, alguna apetencia quedará cubierta, pues si de algún sitio procede este deseo es de la apetencia de que algo, más grande que el propio deseo, se produzca, y el deseo se convierte en una focalización concreta de las posibilidades para darle cumplimiento. Digamos que para satisfacer la apetencia del hambre, uno mira su frigorífico y en relación a lo que hay en él, come, pues más o menos me refiero a esto.
El hambre utiliza al deseo de comer, lo posible (frigorífico), incitando a ciertas sensaciones físicas que generarán sentimientos (ansiedad, intranquilidad, tristeza, etc.) hacia una acción resolutiva tendente a satisfacer a la apetencia llamada hambre, y termina comiendo. Ahora bien, comer es por algo, existe algo antes que comer, y esto es la propia configuración básica de uno mismo, UNO no puede no comer pues si se produce esa sensación es para mantenerle vivo, así que esas apetencias obedecen a algo superior a sí mismas para vivir.
En la relación con el entorno, tenemos (o padecemos) determinados sentimientos ante las acciones que nos repercuten. Actuamos como receptores de esa realidad, que informarán a los deseos y éstos a las apetencias sobre qué hacer en relación a ello para dar una respuesta “beneficiosa” mediante una acción. Es como el hombre que es insultado, sus sentimientos informan a sus deseos de que está siendo agredido y éstos, que están organizados en conjuntos de sentimientos, motivan a la apetencia superior para que aquella agresión responda mediante otro deseo de respuesta que genere el sentimiento beneficioso del momento, y, este busque en su frigorífico para responder con acciones de la mano de ese sentimiento.
Realmente, vivir es lo único que tenemos que hacer, para conseguirlo, existen determinadas apetencias, según los deseos, que puedan tener ciertas expectativas de éxito, el mundo de las sensaciones sensoriales nos generarán unos sentimientos que utilizarán de acciones para conseguir VIVIR.
¿Qué es la realidad?... pues es ésto: VIVIR.
¿Qué es la realidad?... pues es ésto: VIVIR.
miércoles, 3 de abril de 2013
Tras una festividad popular
Ciertamente, tras una festividad popular de gran seguimiento social, siempre habrán opiniones derivadas de experiencias negativas, bien por haber sido protagonista directo o testigo en primera persona, en la distancia o no, de situaciones tales como borracheras, ciertos desmanes morales, suciedad y ruido por doquier, cuando no por causas más graves como robos, atentados contra la dignidad u orgullo personal, o, accidentes más o menos graves activadoras de las siempre impactantes sirenas de las ambulancias, etc. Todo lo cual genera y provoca la queja airada, en algunos casos, por encontrarse esa normalidad que uno esperaba del día habitual, bastante alterada e incontrolable.
Tampoco es mirar mal cuando por el suelo aparecen botellas, vasos, papeles, restos de comida, vómitos, algunas prenda complementaria de la ropa que se desprendieron de alguna persona en su caminar por aquellos sitios, algunos carritos de supermercados afanados con cualquier fin, y, ni qué decir tiene el normal volumen sonoro que se ve aumentado por equipos de audio que aprovechan esa ocupación de las calles por la voluntad de pasárselo bien a toda costa irrumpiendo con músicas a alto volumen que tanta atención llama a cualquiera, acompañado, normalmente, de bailes acordes con esos ritmos y actitudes alegres y más desenfadadas, no por ello, hirientes en sí mismas ni irrespetuosas para el día que se festeja.
Pero, tampoco es menos cierto, que entre toda esa muchedumbre que sale a las calles, se encuentran familias, amigos, familiares lejanos, compañeros de trabajo, amigos que no se veían hace tiempo, turistas, vecinos de otros pueblos cercanos y siempre con la mirada puesta en las relaciones humanas. En fin, todo el mundo, o casi, está esperando que se den esas circunstancias transgresoras de la normalidad para activar esas relaciones tan deseadas. Y se van a charlar, a comer, a pasear, en definitiva van a tomar ese “algo” cuyo fin es el de acercar a las personas, y así pasar un “rato” mas o menos largo, bromeando, cantando o bailando si se presenta, disfrutando... , a fin de cuentas, con las personas con las que normalmente no podemos tratarnos con esa actitud mucho menos tensa y agitada por los ritmos normales de la vida cotidiana.
En fin, que cada cual verá la botella medio vacía siempre según sea su necesidad, pues habrá quienes contemplen esos efectos y los verán injustificados y quienes desearían que hubiera más de lo que consideran fue tan positivo, pero, lo que si está claro es que, a la mañana siguiente de esas fiestas, las calles han recobrado esa apariencia de limpieza habitual, aunque los suelos estén algo pegajosos y en el ambiente aún exista un cierto olor a muchedumbre.
Lo que si está claro es que aquello fue extraordinario, que el orden continúa en lo que se esperaba, no sin algún que otro recuerdo de que por allí, una marabunta de deseos de compartir un “rato” de atractiva e inusual alegría transgresora, faltaron contenedores de basura y que las calles no hay quien las limpie con presteza después de “aquello” y que no se podía pasar hacia... porque en el transcurso de ese recorrido pasó.... lo que pasó.
Bueno, termino lanzando la idea de que donde hay fiesta popular, siempre hay desmadre, que uno estará más o menos de acuerdo con ello y que ello nos dará la medida de la implicación de uno mismo con el fin pero, en realidad, no se puede elegir lo que uno sienta en esos días, y según lo que uno sienta, dará una idea de esa integración con esa sociedad que obliga esas fiestas dentro de sus programaciones anuales. Y, por supuesto, siempre, en toda fiesta, suceden muchas más situaciones positivas que negativas, y sólo la sensibilización personal hará que repercutan lo menos posible en todos los sentidos, aunque en este caso, desearía que hubiera mucha mas sensibilización personal hacia lo positivo que hacia lo negativo.
Bueno, termino lanzando la idea de que donde hay fiesta popular, siempre hay desmadre, que uno estará más o menos de acuerdo con ello y que ello nos dará la medida de la implicación de uno mismo con el fin pero, en realidad, no se puede elegir lo que uno sienta en esos días, y según lo que uno sienta, dará una idea de esa integración con esa sociedad que obliga esas fiestas dentro de sus programaciones anuales. Y, por supuesto, siempre, en toda fiesta, suceden muchas más situaciones positivas que negativas, y sólo la sensibilización personal hará que repercutan lo menos posible en todos los sentidos, aunque en este caso, desearía que hubiera mucha mas sensibilización personal hacia lo positivo que hacia lo negativo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Esas redes sociales...
"Unos y otros proponían sus propios temas que compartían confiadamente en sus respectivos muros en una de esas redes sociales tan de moda. Algún que otro mensaje privado era enviado hacia ese contacto que según la afinidad demostrada era suscitado. Todos se leían con interés pulsando si era de su agrado, si compartían lo propuesto o, incluso,comentando con genial lucidez, unos, o, con trascendente sabiduría, otros, todas aquellas invitaciones a participar cibernéticamente de un rato de esa agradable compañía en la que habían convertido los contactos, unos seleccionados directamente, otros, casi al tun tun por algo que interesó alguna vez, quizá de rebote.
Cada entrada era una apuesta, al introducirla, se esperaban con mayor o menor expectativa, quién o cuántos lo seguiría, quién lo contestaría y, como logro puntual, quién lo compartiría en su propio muro porque esa era una de las validaciones de acierto más importantes al que uno o una podía llegar como pseudoperiodísta cibernético.
Frases, noticias, cuadros, exposiciones, poemas, relatos, opiniones, exclamaciones, música, invitaciones... en fin, una gran cantidad de motivos hacían de estos momentos algo verdaderamente entretenido y, en ocasiones, absorbente.
Algunas respuestas, eran respondidas con agradecimiento por su creador, y, en ocasiones, entre esa pequeña nube de respuestas que se iban hilando, se podía vislumbrar aquella afinidad entre contactos, en ocasiones, hasta la más mínima palabra, la más usual o, quizá, atrevida, se convertía en señal de confidencia.
En cierta ocasión, una entrada de creatividad particular de un contacto común con su pareja, hacía comprender a su compañero o compañera, que esa acción podía haber sido inspirada por su media naranja y, expuesto públicamente en el muro general, hacerle llegar lo que de otra manera se convertiría en un ahogo personal, pero como le gustaba lo escrito, pulsaba esa frase que se representaba con ese botoncito con el puño cerrado y dedo pulgar hacia arriba, a sabiendas que aquello poco importaba si así todo estaba bien, porque comprobaba que al leerlo su pareja, aunque no fuera testigo directo de ello si tendría la certeza que lo había hecho, tras esa sesión personal de red social, le sentaba muy bien."
domingo, 9 de septiembre de 2012
Moscas...
Mientras mi atención se centra en las entradas que mis amigos del Facebook comparten generosamente para proponer un buen rato cibernético de comunión, y con el ratón dirijo el puntero pulsando certeramente en los "Me gusta" que me inspiran confianza y son sinceros, porque no cumplo con nadie mas que con migo mismo y tiende a representar mi cercanía y coincidencia con ese contacto.
Mientras escribo algún comentario sobre alguna foto, o, escrito que me compromete un poquito mas porque ya soy yo quien se expresa.
Mientras intento exponer alguna idea o sugerencia o foto o compartir lo que otros han compartido conmigo y me parece de relevancia para que lo conozca mas gente...
Tan sólo revoloteaba, pero ahora que estoy escribiendo, decide posarse en mi oreja derecha una mosca, de esas de septiembre. Con su zumbar me retumba en el oído y con su cosquilleo al desplazarse nerviosamente por mis pliegues oregiles, instintivamente me obliga a ejecutar un rápido y torpe movimiento de mi mano derecha para intentar espantarla, porque no quiero desconcentrarme demasiado, pero insiste y ahora la frente es la zona elegida por ella, y salta al teclado, que como estaba moviendo los dedos, no permanece mas que unos instantes e inconteniblemente me obliga a darle caza, pero, como es más hábil que yo, salta a mi mano izquierda y revolotea delante de mi como mofándose de mi inutilidad, incluso se posa en medio del monitor, si, justo donde estoy escribiendo y se frota las patitas traseras, como limpiándose aquella parte donde, como se decía antes, la espalda pierde su honrado nombre, y....
¡Pero si no sabes leer!
¡Tienes los días contados!
miércoles, 11 de enero de 2012
Querer, poder, tener
Cada cual afronta sus necesidades como puede, según quiere y mientras haya oportunidad, lo cual no quiere decir que uno sea esclavo de nada, simplemente que no siempre puede y/o quiere con la misma intensidad y/o las oportunidades no siempre son favorables, así que en ese contexto en el que nos movemos decimos "así es la vida".
Pero, entonces, la vida es eso, un cierto compromiso entre esos tres elementos y fabricamos nuestra realidad a su al rededor.
Esto es interesante:
Pero también se fabrica la realidad sin alguno de esos elementos, pues si existen dos de ellos al otro se le puede "obligar" a parecer, es decir:
Vemos que hay cuatro tipos de realidad y tan sólo uno de ellos es lo apetecido ¿cuál?, creo que la respuesta depende de la necesidad a cubrir.
Pero no nos quedemos en esto que el refranero es muy rico y con uno sólo de ellos también se hace realidad, "querer es poder", "el mandar no admite par" y "tened paciencia y tendréis ciencia".
Pero, entonces, la vida es eso, un cierto compromiso entre esos tres elementos y fabricamos nuestra realidad a su al rededor.
Esto es interesante:
- Si uno puede y tiene oportunidad dependerá de su querer.
- Si uno puede y quiere dependerá de la oportunidad.
- Si uno tiene la oportunidad y quiere depende de poder.
Pero también se fabrica la realidad sin alguno de esos elementos, pues si existen dos de ellos al otro se le puede "obligar" a parecer, es decir:
- Si uno puede y tiene la oportunidad obligaría al querer a presentarse.
- Si uno quiere y tiene la oportunidad, entonces podría ser.
- Si uno puede y quiere, la oportunidad es la obligada.
Vemos que hay cuatro tipos de realidad y tan sólo uno de ellos es lo apetecido ¿cuál?, creo que la respuesta depende de la necesidad a cubrir.
Pero no nos quedemos en esto que el refranero es muy rico y con uno sólo de ellos también se hace realidad, "querer es poder", "el mandar no admite par" y "tened paciencia y tendréis ciencia".
Pero embriagado no te conduzcas porque de cómo se dé tu realidad así será tu "así es la vida".
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